3# Distancia
Lo último que había sentido antes de dormirse fue el traqueteo del carruaje sobre las largas y serpenteantes calzadas de Londres. Pero pronto dieron paso a movimientos más accidentados que alertaron a Eleonora y la hicieron despertar asustada. Al asomarse por la ventana pudo ver ahora sencillos senderos de tierra, llenos de baches.
Aquel cambio en el paisaje, de la opulencia y elegancia de la ciudad a la brutal naturaleza del campo, reflejaba una agitación oculta en su propia alma. Como las aves que, por instinto, migran para sobrevivir a la inminente llegada del invierno, se disponía a un cambio forzoso, dejando atrás todas sus referencias vitales.
A pesar de ello, intentó calmar su mente, aceptando resignada que la incertidumbre sería ahora su única compañía.
Al fin, el carruaje se detuvo, y su primo se bajó para dar por finalizado su viaje.
"¿Está lista para conocer su hogar?"
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